Las simulaciones nos han ayudado a comprender cómo actuará nuestro coche en la práctica sin necesidad de construirlo ni tener pista. Gracias al trabajo de Patricio Chamorro y de uno de nuestros patrocinadores, Lynx Simulatios, hemos podido hacer un estudio completo de cada una de las piezas de nuestro monoplaza para optimizarlas y poder descartar algunos de nuestros diseños anteriores.
Fue nuestra primera versión. Sin estar del todo todavía familiarizados con el CAD diseñamos este modelo al que enseguida pudimos verle muchos defectos. Su gran tamaño y su peculiar alerón nos inspiraron en el nombre.
Fue nuestra tercera versión. Se estuvo trabajando poco en ella porque pronto nos dimos cuenta de que no seguía con el reglamento técnico, sin embargo en ella se va notando el camino que finalmente nos ha llevado a nuestro último modelo. Su forma alargada con un eje trasversal en la base del Halo y dos curvas tangentes a guías imaginarias que sigue la forma del Halo, le dan, desde la planta, forma de puñal.
Este es el diseño final del coche, en el que gracias a las simulaciones cambiamos el alerón delantero y, además, estrechamos el canal de debajo del coche para ganar downforce.
Hemos sabido aprender de nuestros errores y nuestro aprendizaje se ha basado, principalmente, en el proceso.